La grieta moral entre dos mundos
Hace unas semanas quedamos sorprendidos porque varias decenas de miles de personas, unas 72.000 según cifras oficiales, entraron en Ceuta desde Marruecos de forma irregular. Al día siguiente y en los sucesivos, muchísimas, la inmensa mayoría, más de 65.000 volvieron a Marruecos, por lo que es evidente que el Gobierno marroquí favoreció su entrada en Ceuta como una forma de amenazar a las autoridades españolas y decirles: Podemos entrar cuando queramos, Ceuta (y Melilla) serán marroquíes. Nadie arriesga su vida para volver al día siguiente a la misma situación previa, así que el incentivo para los que entraron y volvieron era claramente otro, seguir las indicaciones del Gobierno marroquí para desestabilizar la situación de Ceuta y Melilla como territorio español. En cualquier caso, el rey de Marruecos y su Gobierno no deberían estar muy orgullosos de su gestión de un país en el que un porcentaje enorme de la población quiere marcharse para buscar un mejor futuro fuera porque no lo...